Nos encanta cuando nuestras criaturas se vienen arriba y repiten y les entran ganas de mostrarnos sus lecturas favoritas. Justo en ese momento este blog brota, reverdece y se llena de primavera. Lo más importante para contar un cuento es tener ganas de compartirlo y a Saul se le nota féliz al contar su historia y con él disfrutamos todas, ¡gracias!. Perdido y encontrado
¿Sabéis cuál es la cosa que más duele del mundo? Pues escuchad, escuchad y veréis cómo la liebre se lo enseñó a la hiena. Paco Liván recoge en este libro su versión de un cuento popular de Vista de Marfil, divertidamente ilustrado por el premiado Roger Olmos. La cosa que más duele del mundo, nos lo cuenta Alicia.
Otra nueva aventura de
Nana Bunilda. Hoy Nana se va de vacaciones, ya sabéis que Nana es una BISBIS.
Dice Mercé, su creadora, que Los Bisbis son los personajes más diminutos y,
cuando les conviene por su trabajo, aún pueden empequeñecer más todavía. Tiene un trabajo muy esencial en tiempos de
confinamiento. Nana es la heroína de Esther.
¡Cómo
brilla el mar!, está escrito por Agustí
Asensio y Mercé Company y editado por SM
En esta época en la que la tecnología está tan metida en
nuestras vidas es más necesario que nunca pararnos a pensar en la importancia
que tiene leer cuentos a nuestras criaturas. Los niños de ahora son nativos
digitales y para ellos es mucho más fácil ver un cuento en una tablet o un
ordenador que tener que escuchar y prestar atención, y más aún cuando la
historia es narrada y no tiene estímulos visuales. Cuando el niño está
delante de una tablet el proceso de atención lo hace la pantalla sólo, pero
cuando un padre o madre le está contando o narrando el proceso de atención lo
hace el propio niño.
Este tema interesó a un grupo de investigadores liderados
por el pediatra e investigador John Hutton. Se preguntaban cómo el cerebro de
un niño interpretaba una historia contada por un adulto de 3 formas diferentes:
a través de un audio, de un cuento ilustrado y de una animación. La mejor opción es la del cuento ilustrado y ya no sólo
porque la ilustración ayude a un mejor entendimiento de la historia, sino
porque esa interacción adulto niño favorece un momento de complicidad único y
consigue esa atención por nuestra parte que ellos tanto necesitan.
El estudio junto con los resultados los podemos encontrar en el
el portal chileno de recursos educativos Elige Educar, pinchando en el siguiente link: